Se sienta solo, donde solía sentarse cuando era niño y quería llorar. Sentía que ahí no lo encontraban, sólo su perro. Los años pasaron, su perro ya no está y aunque se siente ahí, aún no descubren cuándo tiene pena o no. Si es de noche mira las estrellas y le habla a la más brillante del cielo nocturno, y si es de día se queda con la mirada pegada hacia la calle.
El orgullo lo consume, y prefiere guardar dolor, y seguir como si nada ya que como dice él "nadie lo puede ver mal". Sabe que está equivocado con su forma de pensar, pero así es la vida (según él). siente que ya dió todo en su vida, y que se cansó de tantas decepciones, frustraciones personales.
Hace un par de años lo ví feliz, con una burbuja en la cabeza, pero era feliz. Me contaron que unos días antes de aquel verano, la burbuja reventó. Lo ví llorando en una plaza al amanecer, y creo que con el tiempo su vida cambió.. pero le quedó un vacío extraño.
Dicen que se cansó de pelear, que el mundo está a punto de derrotarlo. Hace tiempo que no lo veo ni sé de él... creo que ya no llora, y por las noches se sienta en algúa lugar semi ebrio y mira al cielo, buscando una señal.
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