Creí una vez en los cuentos de hadas, que la vida podría ser como nosotros la imaginábamos, que podía llegar a ser como una película con un final feliz: un hogar con patio inmenso, con una pareja, hijos, un empleo y un día con un sol de primavera.
Aprendí que no es así, que era verdad lo que escuche en la radio: LA VIDA ES UNA MENTIRA!...
El sol de primavera aun no llega, el empleo es estable... Pero no el mejor ni menos el mejor pagado, y los hijos.. Se quedo en una estrella en el cielo, que en mis peores días le digo "ayudame".
Llegamos a esa realidad, que olvido las calles viejas y la libertad, para quedarse entre 4 paredes, que escucharon una noche como decíamos que debía ser así, que nuestras vidas habían llegado a un acuerdo. Y que después ya no existía...
Todo es pasajero: lo bueno, lo malo, los amores. Quizás sean solo mentiras.
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