domingo, 3 de julio de 2016

Sueño de una tarde de abril.



Y todo había partido así:

Era una tarde de abril, creo.
Partió como una conversación en un parque, sobre un columpio, el sitio ideal.

Partió así, como parte todo… como un sueño.
Pasó el tiempo, y el sueño se siguió alimentando,
fué creciendo a cosa de mis horas de trabajo, mis horas de estudio, mis horas de sueño,
Y lo que me iba quedando de vida.

Pasaron los meses, años, vidas, y nunca se concretó. De ahí vino la desilución,
la soledad,
la miseria,
las lágrimas,
las noches de borrachera y otras cosas más.

Todo había quedado en sólo un recuerdo, en un sueño de tarde de abril.

No hay comentarios: