Tendría que tener mucho mas que ahora, pero lo perdí por apostar a nada, por buscar algo imposible. No quiero huir ni tomar el camino de los cobardes. Me quedare acá a sentir la tormenta, me gusta la lluvia fría del invierno, tiene algo especial.
No había como esa lluvia de mayo al amanecer, no había gente en las calles pues era feriado pero yo, en vez de descansar, olvide el paraguas a propósito para poder sentir la lluvia mientras esperaba algo mas. Cuando la cosa se puso fuerte me escondí bajo un paradero, pero lo que esperaba aun no llegaba.
Media hora después, cuando la lluvia ya me había mojado hasta los huesos (y quizás mi alma también) llego lo que esperaba, pero no llego como yo quería. En ese instante mire al cielo y en ese instante sentí por un momento que las gotas de lluvia eran saladas.
Ya no era solo el cielo.
Tengo varias lluvias de mayo en la memoria, algunas de alegrías... Otras solo han sido lluvia. Y otras.. Son las menos..
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