Entre estaciones comenzo un extraño juego: me miraba y yo no sabia que hacer, iba escuchando musica asi que no sacaba nada con decirle hola. Seguimos avanzando y el juego seguia, no queria hablarle, pero por dentro sentia esa presion extraña en el pecho, ese cosquilleo interno que solo puede calmarse con un grito, o quizas con beso...
Llegue a mi destino, una ultima mirada basto para despedirnos, mientras que la presion interna la expulse fuera de la estacion... En medio de la lluvia.
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