jueves, 22 de abril de 2010

No habia nada en la mesa. Pude haberla atacado mientras lavaba la loza y dejar su exquisito cadaver en la mesa para luego haber dado el golpe de gracia justo ahí, donde alguna vez se tejió un sueño. Nadie lo hubiese imaginado de mí. Conocía tan bien la casa que pude haber hecho un tour por ella mientras daba su último respiro. Pero tenía algo que me delataba.. mi adn esparcido en esa casa y en ella.. eso me hacía presa fácil. No lo hice, sólo le dí un beso y me fuí por ahí a esperar la noche.

1 comentario:

Age_of_innocence dijo...

A veces me pasa eso, cuando me siento muy ahogada con una persona... o mis padres a veces...Aunque una los quiere mucho, a veces pasan esas ideas por la cabeza...
Finalmente, tú sales a caminar... Yo me encierro en mi capullo...
Un beso y recuerda que es TU vida... son tus pasos...
Cariños:
Valeria.